Vistas de página en total
jueves, 10 de abril de 2014
Después del silencio... una reflexión
Descontrol. Todo se nos va de las manos. Y esto lo sabemos cuando no sabemos nada. Te das cuenta de que no controlas nada y te sientes perdido. No respondes. Sabes dónde estás, pero no a dónde vas. Qué te espera. Incertidumbre. Y necesitas el cambio, pero da miedo cambiar. ¿Y ahora qué? ¿Y si...? Dudas. Preguntas cuyas respuestas ansías saber, aunque quizá sea mejor permanecer en la ignorancia un tiempo más. Junto a otros tantos. No marcar la diferencia. No destacar. Ser igual que el resto. ¿Qué digo? Si marcar la diferencia es lo que nos hace grandes, aun siendo pequeños. Pero, que no te engañen, no te dejes engañar: solo el hecho de sentirte pequeño y hacerte valiente pisando fuerte, ya te hace grande. Poco a poco. Nadie quiere la prisa como compañera de viaje.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario